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2020

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En ausencia de la RGI, 61.262 personas más serían extremadamente pobres en Euskadi

La Renta de Garantía de Ingresos ha sido una herramienta fundamental para reducir la tasa y el grado de pobreza en los hogares en Euskadi durante los años de la crisis económica.

La Fundación ISEAK publica hoy un informe analizando el impacto de la RGI en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Euskadi. En ausencia de la RGI, 61.262 personas más serían extremadamente pobres en Euskadi en 2018 (últimos datos disponibles). Aún con este sistema de último recurso hay 39.986 personas perceptoras que no salen de la extrema pobreza, pero para las que el grado de pobreza sería prácticamente el doble en ausencia de RGI.

En 2018 existían 110.442 personas en situación de extrema pobreza en Euskadi — un 5,1% de la población de la CAV. Además, este número no ha disminuido con la recuperación económica, poniendo de manifiesto que gran parte de los colectivos sociales más vulnerables son ajenos a dicha recuperación y destacando aún más la importancia de los sistemas de renta mínima.

El informe ‘Pobreza y desigualdad en Euskadi: el papel de la RGI’ evidencia un impacto asimétrico de la RGI en la reducción de la pobreza de los hogares debido a su diseño. Esta política permite sacar de la pobreza extrema a las unidades de convivencia pequeñas o con algún pensionista; sin embargo, las unidades más grandes, donde generalmente viven menores, no logran salir de la pobreza extrema aún percibiendo la RGI.

Por último, el informe de ISEAK recomienda alinear el diseño de la RGI con los criterios internacionales de pobreza para ser más eficaz, eficiente, y sobre todo equitativa en la lucha contra la pobreza en Euskadi. Esto implica una gradual redistribución de la RGI hacia los hogares más numerosos, con mayor presencia de menores, lo que paliaría sin duda la pobreza infantil.