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2021

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Vivir en pareja, la primera brecha laboral para la mujer

La maternidad agrava las dificultades para trabajar y para tener jornada completa

Este artículo fue originalmente escrito el domingo, 28 de febrero de 2021 por Alicia Rodríguez de Paz en La Vanguardia.

Existe un amplio consenso sobre el impacto negativo que supone la llegada de los hijos para la carrera profesional de las mujeres. Sin embargo, la brecha de género en el mundo laboral gana protagonismo incluso antes de ser madres, cuando las mujeres empiezan a vivir en pareja, asegura un nuevo estudio de la Fundación Iseak.

“Si bien las mujeres han avanzado hacia una mayor participación laboral, aún hoy parecen existir ciertas barreras que dificultan una convergencia entre mujeres y hombres”, apuntan. “Parte de estas barreras vienen provocadas por la falta de incorporación del hombre a las labores domésticas”.

Vivir en pareja, la primera brecha laboral para la mujer
 

El análisis, firmado por la directora de Iseak, la catedrática de la Universidad del País Vasco Sara de la Rica, junto a Lucía Gorjón y Odra Quesada, detalla que las mujeres sin hijos con pareja sufren una incidencia mucho más elevada de inactividad, desempleo y trabajo por horas que sus homólogos hombres y que aquellas que residen con sus padres o por su cuenta.

La probabilidad de tener un empleo cae casi cuatro puntos para ellas cuando dan ese paso vital mientras que en el caso de ellos aumenta en 5,7 puntos. Además, las ocupadas a tiempo completo suponen el 69%, frente al 84% de los hombres con pareja y sin hijos. “Si bien ya existe una brecha de género previa, esta se intensifica al vivir en pareja (incluso sin hijos) y se agudiza aún más con la llegada de los hijos”, concluye el informe.

Las diferencias entre hombres y mujeres en el trabajo se amplifican al formar una familia, incluso antes de la llegada de los hijos

Los vástagos acentúan las diferencias entre hombres y mujeres: a través del análisis de la Encuesta de Población Activa, las autoras revelan que un 22% de las mujeres con pareja e hijos menores de cinco años abandona el mercado laboral, en comparación al apenas 2% de los hombres. Hay, destacan, un “efecto laboral nulo de la paternidad”. ¿Qué pasa con las mujeres que siguen trabajando después de ser madres? Se disparan las diferencias con sus compañeros.

Entre las madres, la proporción de trabajadoras a tiempo parcial sube hasta el 28% (diez puntos más). En cambio, los hombres aumentan su intensidad laboral, al reducir aún más su participación en el trabajo por horas –del 7% pasa al 3%–. El informe se detiene a analizar si esa desigualdad se ha reducido en los últimos años. Para ello, comparan la radiografía del 2007 con la del 2019, dos momentos de expansión económica.

Las ocupadas a tiempo completo suponen el 69%, frente al 85% de los hombres con pareja y sin hijos

Tras estos doce años, ellas tienen menos dificultades para acceder a un empleo cuando forman un hogar (la probabilidad ha pasado de -7,6 puntos a -3,9) o incluso cuando deciden ser madres (de -34 a -22).Una mejora que las autoras vinculan a la masiva incorporación de la mujer al trabajo. En cambio, la brecha en intensidad laboral ha crecido.

Para ellas, cae aún más la probabilidad de tener un trabajo de más de 34 horas semanales (está en -8,8 puntos), mientras que desde el 2007 ellos han aumentado las oportunidades de trabajar a tiempo completo (cinco puntos más). “Menos mujeres abandonan el mercado laboral al pasar a vivir en pareja o con la llegada de los hijos, pero las diferencias en horas trabajadas han crecido”.

La brecha de género tiene consecuencias innumerables, desde la pérdida de talento para el tejido productivo a las diferencias salariales y el déficit de derechos adquiridos. La elevada tasa femenina de empleo por horas, la mayor incidencia del desempleo y las lagunas de cotización por el cuidado de hijos se acaban reflejando en una menor cobertura por paro y, sobre todo, a la hora de la jubilación. Según el Ministerio de Seguridad Social, las pensionistas perciben de media un 30% menos que los hombres.